martes, 9 de octubre de 2007

Benito Villamarín: el Gallego de las trece barras (III)

Adquisición del Estadio y otras mejoras

El 12 de agosto de 1961 se concreta la obtención en propiedad del Real Betis, tras ser superada la subasta del Ayuntamiento, dentro del que Don Alfonso Jaramillo volvió a ser pieza clave, pues era integrante del Consistorio que dirigía entonces Mariano Pérez de Ayala.

Tras el acto de la firma de las escrituras, a nombre del Real Betis Balompié, y tras ser bendecidas las instalaciones por el Cardenal Bueno Monreal, se procedió a jugar un encuentro amistoso contra la Florentina italiana, que acabó con triunfo bético por 3 goles a 2.

La operación de compra del Estadio fue avalada casi íntegramente por Don Benito Villamarín, respaldado por diversas entidades bancarias. Atrás quedaban los tiempos en los que no se fiaba a Club ni para confeccionar unas calzonas.

Una vez realizadas las firmas de rigor, el Club lanzaba unas obligaciones para que los socios completasen en el plazo d
e pago de los 30 millones lanzados en dichos bonos.























La siguiente información, refleja entre otros datos, las entidades bancarias que respaldaban la financiación del proyecto, depositando la confianza tanto en Don Benito Villamarín como en el resto de la Afición Verdiblanca:






















Para finalizar el asunto de la compra del Estadio, decir que no se pudo costear totalmente dentro del mandato de Don Benito Villamarín, pues la muerte de éste supuso un bajón estructural y social bastante importante para la Entidad. Sin embargo durante el período 1969-73, ya bajo el mandato de José Núñez Naranjo, fueron liquidadas las obligaciones hipotecarias restantes.

No obstante, el adquirir en Propiedad el Estadio fue la guinda principal del trabajo de Villamarín.

En los precedentes a la Temporada 1963-64, los proyectos de consolidar la cantera del Real Betis Balompié por parte de su Presidente continuaron. Hasta entonces no existía una instalación estable y continua, en la que el equipo filial, recientemente constituido como tal, el Triana Balompié pudiera entrenar y a la vez disputar sus encuentros. Sin embargo, el 14 de Septiembre de 1963 se volvió a dar otro paso hacia adelante:


Tal estabilidad y crecimiento, supuso que durante la primera Temporada del uso de las nuevas instalaciones trianeras, el primer equipo filial de la Entidad ascendiera a la Tercera División y abandonara la Preferente (hasta entonces habitual en el Juventud Balompié), como campeón de grupo imbatido. Otro de los coordinadores y estructuradores de la cantera verdiblanca del momento, fue Don Ernesto Pons.
Finalizamos comentando que al finalizar la Temporada 62-63 se quedó nuevamente en novena posición. En la Copa de España se eliminó al Sevilla FC, pero en octavos nos apeó de nuevo el potente Real Madrid, tras un desempate en que el colegiado González Echeverría perjudicara a los verdiblancos.
Continuaremos...

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